La lucha de la fotografía por convertirse por sí misma en un medio de comunicación de masas forma parte de la historia entera del siglo XX. A lo largo de este tiempo se dio un proceso continuo de aproximación por parte de los fotógrafos-artistas al primer plano de la realidad contada o interpretada, que tendría que superar aún las reticencias de la cultura bienpensante al manejo periodístico de tomas cada vez más "verdaderas" sobre el mundo percibido.
La "objetividad" fotográfica atestiguó desde muy pronto, y a medida que fue robando espacio periodístico al discurso de la escritura, la preponderancia del imperio de lo visible -una imagen vale más que mil palabras- sobre lo inteligible -una imagen por sí misma no dice nada-, como una de las notas definitorias de lo que algunos denominarían luego la "era posmoderna".
El uso de la fotografía como medio masivo de comunicación o como simple forma de expresión, no es otra cosa que darle paso a la inmortalización de un momento, la captura de un instante en el tiempo que podremos observar una y otra vez y que sin lugar a duda nos dará no sólo una apreciación gráfica, sino toda una serie de recuerdos, emociones, sensaciones, olores y texturas.
El beneficio más grande y generoso que nos ofrece la fotografía: la posibilidad de materializar un instante, de inmortalizar un sentimiento, pues lo importante es ver lo que resulta invisible para los demás.
Como consecuencia del crecimiento y la consolidación de los periódicos de circulación masiva, surge el comercio internacional de las noticias que prevalece hasta nuestros días con el dominio de las grandes agencias (que ya antes se habían repartido el mundo como se reparte un pastel). Estas son las que proporcionan a cada país las noticias que se transmiten en la televisión, la radio y los periódicos. Obviamente que antes de llegar al público son filtradas por las políticas internacionales y gubernamentales correspondientes.
El progreso técnico hace posible la aparición de la fotografía. Las industrias ven en ella una nueva forma de comercialización y pronto ponen al alcance de muchos las herramientas adecuadas (cámaras, utensilios, productos químicos de revelado y fijación, manuales, etc.) para su producción y consumo. Con la llegada de la fotografía es desbancada la pintura de caballete.
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